La aplicación de un aislamiento acústico en la fachada es necesario para reducir la transmisión del ruido del exterior al interior de la vivienda. Para que esto no ocurra utilizamos mecanismo y materiales aislantes que sean capaces de absorber el sonido y no permitir su penetración a la habitación y cause incomodidad a los habitantes.
El aislamiento acústico se instala principalmente en las ventanas, y este puede ser con un acristalamiento doble, sellos en las puertas y ventanas, así ofrecer un mejor rendimiento acústico. Además, tendrás un entorno con un mayor confort en los ocupantes del edificio. De esta manera, podrás tener una mejor concentración en tu trabajo, tranquilidad en tu descanso y calidad de vida en todos los aspectos.
Los ruidos externos excesivos ocasionan los trastornos de sueño y estrés, por lo tanto, colocar aislamiento acústico en la fachada contribuye al bienestar de los habitantes.